martes, 6 de octubre de 2009

Dolores que esculpen el alma‏

Dolores que esculpen el alma
Lo peor que puede tener un ser humano adentro es resentimiento, eso te quita energía para la vida.
Autor: Fernando Pascual, L.C. Fuente: www.buenas-noticias.org
Es duro para un niño, un adolescente, un joven, vivir durante años la dramática experiencia del secuestro del propio padre.
El 4 de diciembre de 2000 Luis Enrique tenía 20 años, Fernando Nicolás 17, Sergio Alejandro 12, y Manuel Santiago (Manolete) 9.
Cuatro hermanos con unos padres que los amaban mucho.
Pero ese cuatro de diciembre, un grupo de guerrilleros de las FARC secuestraron en Cartagena (Colombia) a su padre, Fernando Araújo.
El secuestro fue difícil y sumamente largo: más de seis años de noticias, de silencios, de esperanzas, de misterios.
No podemos imaginar los casi incontables días de angustia que pasaron los hijos de Fernando Araújo.
A su lado, familiares, amigos y conocidos, ofrecían lo mejor de sí mismos: un apoyo lleno de cariño para que esos jóvenes superasen la prueba.
Su madre, Ruby, ha dejado un hermoso testimonio de cómo ayudaron a sus hijos a afrontar una situación tan dolorosa.
«Es un dolor que les esculpió el alma para construirlos como mejores seres humanos. Yo no quería que ninguno tuviera algún resentimiento con nadie, ni siquiera con las FARC.
Lo peor que puede tener un ser humano adentro es resentimiento, eso te quita energía para la vida.
Nunca hubo un sentimiento de venganza en ninguno porque contaron siempre con el respaldo de la familia y los amigos. Tampoco ninguno se puso en plan de víctima; todos trabajamos más, todos salimos como mejores seres humanos de esta experiencia.
La comparo con la ostra: la ostra es carne viva adentro, pero la forma de crear la perla es con la arena que le molesta adentro. Uno puede quejarse todo el tiempo de la arena o convertirla en perla.
Y eso fue lo que hicimos. Mis hijos son personas que tienen muchas cosas positivas que dar. En todo caso, es una experiencia que no se la deseo a nadie».
La pesadilla terminó cuando Fernando Araújo pudo volver con los suyos en los primeros días del año 2007. Abrazó a cuatro hijos que encontraron ayudas inestimables para convertir la arena en perlas preciosas.
(El texto de Ruby se encuentra en la historia escrita por Fernando Araújo sobre su secuestro: El trapecista, Planeta, Bogotá 2008, p. 387).

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